Cómo empezar a aprender plantas silvestres si no sabes nada
Quieres aprender plantas.
Sales a caminar.
Miras alrededor.
Y de repente aparecen cientos.
Una con flores amarillas.
Otra con hojas enormes.
Otra que se parece muchísimo a la anterior.
Abres una aplicación, buscas un nombre, lees tres cosas y al día siguiente ya no recuerdas casi nada.
Es bastante normal.
El problema no es que haya demasiadas plantas.
El problema es intentar aprenderlas todas a la vez.
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No empieces por memorizar nombres
Cuando empezamos a aprender plantas silvestres tendemos a pensar que avanzar significa acumular nombres.
Ortiga.
Malva.
Llantén.
Milenrama.
Achicoria.
Cenizo.
Pero saber cómo se llama una planta no significa necesariamente reconocerla.
Puedes memorizar veinte especies en una guía y no identificar ninguna cuando aparezcan delante de ti unas semanas después.
Antes de aprender nombres, empieza a aprender diferencias.
¿Las hojas nacen desde el suelo o desde un tallo?
¿Están enfrentadas o alternas?
¿La planta es rastrera o crece hacia arriba?
¿Tiene pelos?
¿Huele cuando la rozas?
¿Crece sola o formando grandes grupos?
Ahí empieza realmente el aprendizaje.
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Empieza por las plantas que tienes cerca
No hace falta buscar especies raras.
De hecho, para empezar suele ser mucho más útil hacer exactamente lo contrario.
Mira qué plantas aparecen repetidamente alrededor de tu casa, en el camino que recorres, en el huerto o en el parque.
Si encuentras la misma especie varias veces, tienes algo que ningún libro puede darte:
tiempo para observarla.
Puedes verla joven.
Después floreciendo.
Más adelante con frutos o semillas.
Y quizá meses después completamente seca.
Una planta que encuentras veinte veces termina enseñándote mucho más que una que has visto una vez en una fotografía.
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Aprende pocas plantas, pero aprende la planta completa
Si estás empezando, cinco especies son más que suficientes.
Incluso tres.
Elige plantas comunes de tu entorno y empieza a seguirlas.
Para cada una, intenta saber:
- cómo son sus hojas;
- cómo es el tallo;
- cómo florece;
- qué fruto o semillas produce;
- dónde suele aparecer;
- en qué momento del año cambia;
- qué especies podrían parecerse.
No tienes que aprenderlo todo el primer día.
Puedes descubrir una característica cada vez que vuelvas a encontrarla.
En lugar de preguntarte:
“¿Cuántas plantas conozco?”
prueba con:
“¿Cuánto conozco esta planta?”
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Haz siempre el mismo ejercicio de observación
Tener una pequeña rutina ayuda muchísimo.
Cuando encuentres una planta que no conoces, no abras inmediatamente una app.
Primero mírala.
Pregúntate:
- ¿cómo crece?
- ¿cómo son sus hojas?
- ¿cómo están colocadas?
- ¿cómo es el tallo?
- ¿tiene flores, frutos o semillas?
- ¿tiene algún olor?
- ¿qué hay alrededor?
- ¿el terreno está húmedo, seco, removido o pisado?
Después sí.
Haz fotografías.
Busca posibles identificaciones.
Compara.
Consulta una guía o una flora.
La herramienta debería ayudarte a comprobar lo que has observado, no sustituir la observación.
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Vuelve al mismo lugar
Esta probablemente sea una de las formas más sencillas de aprender y una de las que menos hacemos.
Volver.
Al mismo camino.
Al mismo margen.
Al mismo rincón del huerto.
El paisaje cambia muchísimo a lo largo del año.
Una planta que en marzo era una pequeña roseta puede medir medio metro en mayo y estar completamente seca en agosto.
Si solo la ves una vez, conoces una fotografía.
Si vuelves, empiezas a conocer su ciclo.
Aprender plantas también es aprender a reconocerlas cuando dejan de parecerse a la fotografía de la guía.
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No conviertas cada paseo en un examen
No tienes que identificar todo lo que ves.
De hecho, no poder poner nombre a una planta también forma parte del proceso.
Puedes observar algo y dejarlo simplemente como:
“todavía no sé qué es”.
Hacer unas fotos.
Tomar una nota.
Y volver más adelante.
Con el tiempo empiezan a aparecer conexiones.
Esa hoja te recuerda a otra.
Reconoces una familia.
Detectas una planta desde lejos por su forma.
Sabes en qué lugar buscarla incluso antes de verla.
Ahí es cuando dejas de estudiar plantas aisladas y empiezas a comprender un poco mejor el paisaje.
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Qué necesitas realmente para empezar
Mucho menos de lo que parece.
- un lugar al que puedas volver;
- el móvil para fotografiar;
- una libreta o sistema para guardar observaciones;
- una buena guía de flora de tu zona;
- alguna herramienta digital como apoyo;
- y tiempo para volver a mirar.
No necesitas comprarte diez libros el primer día.
Tampoco una cesta de recolección.
Ni saber terminología botánica avanzada.
Primero necesitas algo mucho más sencillo:
tener una planta delante y prestarle atención.
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Preguntas frecuentes sobre cómo aprender plantas silvestres
¿Cuántas plantas debería aprender al principio?
Empieza con unas pocas especies comunes de tu entorno. Tres o cinco plantas bien observadas son una base mucho más útil que intentar memorizar decenas de nombres.
¿Necesito estudiar botánica para aprender plantas silvestres?
No necesitas conocimientos botánicos avanzados para empezar. Sí resulta útil incorporar poco a poco conceptos como la disposición de las hojas, los tipos de flores o las familias botánicas a medida que avanzas.
¿Cuál es la mejor app para aprender plantas?
Las aplicaciones pueden ser útiles para obtener posibles identificaciones, pero no deberían convertirse en el método de aprendizaje. Lo importante es observar primero y comprobar después utilizando varias fuentes.
¿Cuánto tiempo se tarda en aprender plantas silvestres?
No existe un plazo concreto. Aprender plantas es acumulativo: cada estación añade nuevas fases, especies y relaciones. La constancia suele importar mucho más que estudiar muchas horas de golpe.
Para cerrar
Al principio parece que todo es verde.
Después empiezas a distinguir formas.
Una roseta.
Un tallo cuadrado.
Una hoja con nervios muy marcados.
Una planta que siempre aparece junto al camino.
Y poco a poco ocurre algo curioso:
el número de plantas que hay alrededor sigue siendo exactamente el mismo.
Lo que cambia es cuánto eres capaz de ver.
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Si quieres seguir avanzando
Una vez que empiezas a reconocer algunas plantas, aparece otra pregunta importante:
¿cómo recolectarlas sin cometer los errores más habituales del principio?
→ 7 errores que cometemos al empezar a recolectar plantas silvestres
Si quieres aprender conmigo
Si quieres pasar de observar plantas sueltas a construir una forma más ordenada de reconocerlas, comprenderlas y utilizarlas, en Silvestres y Salvajes encontrarás formaciones pensadas precisamente para recorrer ese camino paso a paso.
→ Ver cursos y recursos para aprender plantas silvestres
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